En la primera entrega de nuestra serie sobre la gestión de grandes siniestros inmobiliarios, exploramos los elementos fundamentales de la coordinación experta y la supervisión estratégica. Ahora nos centraremos en uno de los componentes más críticos y a menudo subestimados de la gestión de siniestros: hacer las preguntas adecuadas.

Cuando se produce un gran siniestro, la respuesta inicial puede ser abrumadora. Hay daños que evaluar, partes interesadas con las que comprometerse y decisiones que tomar bajo presión. Pero antes de pasar a la acción, es esencial hacer una pausa y plantearse las preguntas adecuadas. Hacerlo puede ahorrar tiempo, reducir costes y evitar pasos en falso que compliquen la recuperación.

Por qué importan las preguntas

Cada siniestro de grandes pérdidas es único. Desde huracanes e inundaciones hasta incendios y explosiones, las variables son infinitas. Formular preguntas concretas al principio del proceso ayuda a enmarcar el proyecto, definir prioridades y descubrir riesgos ocultos. También marca la pauta para la colaboración y garantiza que todas las partes -incluidos peritos, ingenieros, consultores medioambientales, equipos jurídicos y asegurados- estén alineadas desde el principio.

Qué preguntar y a quién

Las preguntas deben adaptarse al tipo de siniestro, los bienes afectados y las partes interesadas sobre el terreno. He aquí algunas categorías clave y ejemplos:

1. Problemas específicos del proyecto

  • ¿Qué consideraciones especiales se aplican a este lugar o instalación?
  • ¿Existen sensibilidades medioambientales, restricciones normativas o dependencias operativas?
  • ¿Cuáles son los problemas de seguridad inmediatos?

La mejor manera de responder a estas preguntas es dirigirse a los asegurados, los directores de obra y los expertos medioambientales. Sus puntos de vista ayudan a dar forma a la respuesta inicial y a orientar la asignación de expertos.

2. Gestión del alcance y los costes

  • ¿Qué categorías de costes de restauración son pertinentes y cómo se facturan?
  • ¿Cuál es el alcance conceptual de las reparaciones?
  • ¿Es necesario actualizar las normas de construcción?

Estas preguntas deben plantearse a los consultores de construcción, ingenieros estructurales y estimadores de costes. Comprender el alcance desde el principio ayuda a evitar disputas y garantiza que las previsiones de costes sean realistas y defendibles.

3. Participación de expertos

  • ¿Qué expertos se necesitan y cuándo hay que recurrir a ellos?
  • ¿Se requieren certificaciones para las evaluaciones medioambientales o estructurales?
  • ¿Se prevén litigios y cómo debe tratarse la documentación pericial?

Los profesionales de siniestros deben colaborar estrechamente con equipos internos y proveedores externos para determinar la combinación adecuada de conocimientos especializados. Para minimizar la interrupción de la actividad y preservar las pruebas, es fundamental una intervención temprana, especialmente en materia de higiene medioambiental, seguridad estructural y conservación de equipos.

4. Comunicación y documentación

  • ¿Cuáles son las preocupaciones del asegurado y cómo se abordan?
  • ¿Qué resultados se esperan de cada miembro del equipo?
  • ¿Cómo se recordarán las reuniones y decisiones?

Deben establecerse protocolos de comunicación claros con todas las partes interesadas. Los ajustadores y los jefes de proyecto deben asegurarse de que se documentan las conversaciones, se hace un seguimiento de los plazos y se registra cualquier cambio en las condiciones.

Lecciones del terreno

La presentación de Sedgwick en la reciente Conferencia sobre Siniestros de la PLRB reforzó la importancia de formular las preguntas adecuadas. En un caso práctico de incendio en un colegio, las primeras preguntas sobre riesgos medioambientales, integridad estructural y cumplimiento de la normativa ayudaron a coordinar una respuesta que minimizó los retrasos y garantizó la seguridad.

La presentación también puso de relieve el valor de la comunicación basada en procesos. Enmarcando el proyecto desde el principio y realizando un seguimiento con documentación estructurada, los equipos pudieron mantener el impulso y evitar costosos malentendidos.

Construir un expediente defendible

En última instancia, hacer las preguntas correctas es construir un expediente defendible. Se trata de probar el alcance, validar el enfoque y demostrar que cada decisión se tomó con cuidado y pericia. En los siniestros de gran cuantía, donde hay mucho en juego y el escrutinio es intenso, este nivel de diligencia no es opcional. Es esencial.

De cara al futuro

En nuestra próxima entrega, analizaremos más detenidamente cómo formar el equipo adecuado para grandes siniestros de bienes inmuebles. Desde la selección de los expertos adecuados hasta la definición de funciones y responsabilidades, exploraremos cómo una composición meditada del equipo puede impulsar mejores resultados y garantizar que se cubran todos los ángulos del siniestro.